domingo, 24 de julio de 2011

CON MÍ VERDAD POR DELANTE


La verdad, como ente absoluto no existe, al igual que la mentira, la honra, la enfermedad, la salud, la felicidad, etcétera. Partiendo de esta base filosófica, y mí verdad no es ni mucho menos, tan siquiera una micro enésima parte de La verdad, pero es la que escribo.
Antepongo todo esto, a la renuncia "Honrosa" de Paco Camps. Nuestro ex presidente de todos los valencianos, y que según mi humilde opinión, hace ya mucho tiempo que debió dimitir para poderse considerar la suya una dimisión honrosa u honorable. Dejando constancia, de que en mí ser anida cierto y sincero respeto por él como político, así como en lo personal.
Por otra parte, debemos considerar que la suya ha sido una renuncia impuesta desde la cúpula del PP sita en la calle Génova de Madrid. Mariano "El Abad del PP", se ha visto obligado a dar un paso al frente y obligar tras largas horas de conferencias y charlas diurnas, hasta prometerle a su "amigo" Paco, que con su sacrificio podrán solicitar otras inmolaciones en el bando contrario.
Y en poco tiempo, Paco Camps, se sentará en el banquillo con sus otros tres amigos de viaje, para poder demostrar su cacareada inocencia. Algo, por otra parte que no podemos poner en duda, hasta que su señoría el juez Flors se pronuncie, pero ya en ese momento alejado de cargo político alguno.
En cualquier caso, al menos nuestra Comunidad Valenciana deja de poseer a un presidente como implicado y probable. Un servidor de Paco Camps, al que admiré en su día al hacer olvidar al nefasto "Cartagenero" y acabar con todos sus seguidores, últimamente no me gustaba que siguiese en su puesto, y mucho menos que como imputado se presentase a unas elecciones aunque las ganase por mayoría.
Este hecho singular, nos situaba como pueblo de hojarasca, y un tanto bananero a la altura de los más vituperados del resto de España y de tendencias políticas opuestas. Nunca me han valido las comparaciones para lo malo. Mi falta de fanatismo, me aleja de la famosa frase tan en boga hoy en España: "Y tú más". Son comparaciones contertulianas y televisivas que con su aparente tendencia, les funciona muy bien económicamente debido a su alta audiencia donde el circo no para. Hablan todos al unísono plenos de La razón, por un puñado de euros.
A las personas en general, nos gusta que nos regalen los oídos, de esto no me escapo yo, creo que en todos los humanos existe cierto halo de vanidad, pero, de ahí a tragar sin un raciocinio exento de execrable postulado existe un abismo.
El lunes, estuve con dos amigos almorzando por la mañana en Paterna, y uno de ellos, el más amigo, íntimo y mayor que yo, llevó a la conversación el caso de Paco Camps, y a la situación que nos cuenta Dolores la "Bien Pagá" hoy en Castilla La Mancha.
¡Ay, del día que en el Ayuntamiento de Valencia y en la Generalitat entren otros políticos, y miren debajo de las alfombras! Se me ocurrió decir. ¡Pobre de mí, cómo si me llamase Fermín! Se me echó a la yugular, con endemoniadas intenciones, plenas de fervor pepero. Y, creo aún sin estar seguro, que alcanzó a llamarme rojo. De educación es callar ante los mayores, y así lo hice, le dejé que soltara toda su perorata sobre los infieles, y que beatificase al "beato" Paco. Entre otras cosas, había ido con su coche nuevo, y debía devolverme a mí casa.
¡Calladito estás mejor, Pepe! Bastante tendrás en asirte con fuerza en cada curva.
En el caso del bueno de Paco, el tiempo dará o quitará razones, éste y la Justicia. ¡Ojalá, prevalezca su inocencia! Caso contrario, quedaríamos en mal lugar el pueblo valenciano, y un hombre de reconocida religiosidad.
¡Suerte Paco, la vas a necesitar! Te llamo así como íntimos, ya que tu recadero para que te dedicase mi último libro, de este modo me indicó que te gusta que se te llame.
José Pardo Ferrer.

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